miércoles, 5 de noviembre de 2008

Salvá i Campillo, padre del telégrafo eléctrico

Francesc Salvá i Capillo fue un médico barcelonés (1751-1828) aunque es más conocido, aunque no tanto como merecería serlo, por su dedicación a la física.

Sintió especial predilección por la meteorología, estudiándola e inventando varios instrumentos para su medición y registro. Suyas son las series meteorológicas más antiguas de España.

Lo que poca gente conoce es que fue el gran precursor y padre de la telegrafía eléctrica. Más de 30 años antes de que Samuel Morse presentara su telégrafo, y de que Weber y Gauss comunicaran sus despachos con dicho aparato, Salvá presentaba a la Real Academia de las Ciencias Naturales y Arte de Barcelona su primera memoria dedicada a “La electricidad aplicada a la telegrafía”. De forma sencilla, Salvá sentó las bases de la telegrafía, incluso avanzando aspectos sobre la telegrafía sin hilos o los cables submarinos. El mismo Marconi reconoció muchos años después la gran valía de los documentos del catalán.

Su telégrafo, presentado en 1804 (¡31 años antes que el de Morse!), usaba procesos electrolíticos para transmitir y recibir información. En el transmisor usaba electricidad dinámica proporcionada por una pila voltaica y el receptor estaba basado en la descomposición del agua por electrólisis.

Este es un nuevo ejemplo de invento atribuido históricamente a una sóla persona, cuando en realidad el personaje en cuestión, el que se lleva la fama y rubrica su nombre en la historia de la tecnología, no fue sino un eslabón más en la cadena de la investigación técnica y científica.


Entra Salvá i Campillo a la cocina, donde está su mujer y su suegra.

Suegra: (refunfuñando) Ahí viene tu curandero aprendiz de Mister Beakman...

Salvá: ¡Hola cariño! Mira lo que acabo de inventar para el bebé (saca una cuba electrolítica). ¿Qué te parece?

Suegra: Una escupidera, eso es lo que parece.

Salvá: Señora, a ver si sale un poco ya del antiguo régimen y se abre un poco al futuro, que estamos ya en el siglo XIX…

Merche: Pero, ¿eso que es?

Salvá: Es un sistema de telegrafía: con su pila, su cuba y sus cosicas galvánicas

Suegra: Cosa del diablo, lo que yo te diga

Salvá: Gracias a este artilugio te enterarás de que el niño se ha despertado antes de que suelte el primer sollozo. (mirando a la suegra) Ah, y usted, señora, no me haga como con el pluviómetro y no me lo vaya entregar a la Inquisición, que un día me veo tostándome como una castaña en la hoguera.

Merche: Pero, ¿no crees que darle a un bebé de tan pocos meses este cacharro puede ser peligroso? No sé, al menos espérate a que lo certifique AENOR. Además no sabrá usarlo, ¡es muy pequeño!…

Salvá: Tonterías, si estos niños de hoy son muy espabilados. ¿No te das cuenta de que nacen rodeados de tecnología vanguardista?

Fuentes:

R. Martín
http://ca.wikipedia.org/wiki/Francesc_Salv%C3%A0_i_Campillo
http://www.fundacion.telefonica.com/museo/educa/recur/perso/28.html
http://www.coit.es/foro/index.php?op=personajes&idcategoria=275

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